domingo, 8 de junio de 2014

Autor: Pedro Calderon de la Barca

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.



martes, 20 de mayo de 2014

Caperucita Roja
Autor: Jairo Aníbal Niño


Había una vez un lobo muy inteligente e inquieto que vivía con sus padres en el bosque. Su madre le había advertido muchas veces que no saliera de la cueva antes de que cayera la noche, porque podía tropezarse con un hombre que le podría hacer daño.

Pero el lobito, aunque sagaz, era muy desobediente y, sobre todo, adoraba el olor de las flores, la sombra fresca que proyectaban las ramas al mediodía y el canto de los azulejos. De manera que tan pronto como mamá loba se sentaba a ver la telelobela y aprovechando que papá lobo se hallaba en la gerencia de la mina de esmeraldas, el lobito salía a hurtadillas de la cueva.

Una mañana, cuando caminaba por un claro del bosque tropezó de manos a boca con un ejemplar de la temida especie humana. Lleno de pánico esperó el disparo con los ojos cerrados, pero a los pocos minutos se percató de que aquella niña vestida de rojo no le haría daño. Y se limitaba a observarlo con curiosidad. Lobito trabó conversación con ella, y al cabo de un rato, la niña de puro ingenua, le confesó que acudía a casa de su abuelita con pasteles envenenados porque la vieja había desheredado a sus padres. En vez de regresar a casa como era lo prudente, el lobito prefirió indicarle a Caperucita el camino, mientras él tomaba un atajo más corto para advertirle a la anciana. Es que el lobito tenía un corazón tan grande como la boca.

Llegó primero que la despiadada nietecita a casa de la abuela y no había informado a la señora sobre el atentado que pretendía realizar Caperucita, cuando escucharon que ésta golpeaba a la puerta; atemorizada la abuela, quiso esconderse en algún recoveco oscuro; no hallando nada más oscuro que la boca del lobo, se deslizó desconsideradamente por las fauces del lobito y se refugió en su estómago. Ya habíamos dicho que el lobito tenía una boca muy grande. En seguida, éste se echó encima un gorro de la abuela antes de que entrara Caperucita.

Caperucita se aproximó al lobo disfrazado de abuelita y muy pronto entró en sospechas. “¡Qué orejas tan grandes tienes!”, le comentó. “Son para oírte mejor”, respondió el lobo. “¡Y qué manos tan grandes tienes!”, agregó la chica. “Son para acariciarte mejor”, disimuló el lobito. “¡Y qué boca tan grande tienes!”, observó Caperucita; cuando se disponía a contestar, la niña alcanzó a ver en lo hondo los ojos aterrados de la abuelita, y perdiendo toda compostura, agarró el pastel envenenado y se lanzó en busca de la anciana por la boca abierta del pobre lobito.

En esos momentos atinaba a pasar un temible cazador que escuchando el alboroto, penetró en la casa y el cruel y sanguinario personaje, apenas vio al lobito, se le abalanzó armado de un filoso cuchillo y le dio muerte con el fin de utilizar su piel para una alfombra pie de cama. Cuál no sería su sorpresa cuando de la barriga del lobito asesinado saltaron la abuela y Caperucita, quienes por proteger la imagen de la familia, callaron la verdadera historia.


Esa noche, mamá loba y papá lobo esperaron inútilmente el regreso del lobito; y siguen aguardándolo con una llamita de ilusión porque no captan la crueldad del corazón humano. Simplemente lo hicieron registrar como desaparecido.

sábado, 22 de marzo de 2014

AÚN ASI..

¿Que podria decirte ?
Quizás, Lo que pocos adivinan,
Lo que a tanto me he aferrado a negar,
que consume mis horas pero que es claro,
te quiero.

Y es este sentir ,  que solemne te negaste a vivir,
que incondicional se presentó tantas veces.
Días, cuando tu mirada se fundía con la mía
Y mis sentidos se perdían con tu cuerpo.

Este querer, te pertenece,
es tuyo desde que mis ojos percibieron tu sombra.
hasta cuando complices nuestras sombras se juntaron.
Y aún hoy,  que nuevamente vagan por la noche
Extranjeras una de la otra.

Te quiero y me atormenta sentir esto.
Màs  me perturba tu ausencia, tu distancia, tu adiós silencioso...
No puedo esperar más ,
la paciencia es una virtud, que ni tu ni yo gozamos.
Pero que ahora, debe guiar mis atardeceres
Para darle fin a tu historia.

Es cierto, temo perderme entre el sonido de tu voz
 y mi nerviosismo al contemplarte una vez más.
Temo caer entre tus brazos,
Aunque sé que te busco en mis sueños.
Temo y esta vez temo más,
confesarte que es lo que produces en mi. 
Como cínicamente intervienes en estos días, noches y atardeceres
Y aun así no estas.

Debo aprender a olvidarte
Pero el extraño sentir de lastimarme,  
No me deja por fin desplegar la mirada hacia alguien más.
Y sé que con todo mi dolor y tu serenidad
Aun así…TE QUIERO.

Taty Torres


domingo, 9 de febrero de 2014

Querida...

Como no traer a mis días,
El sentimiento que me invade al saber de ti,
Uno que estremece mis memorias junto a él.
No por temor a la posibilidad de saberlo tuyo
Sino a la insensatez con la que te aferras a esa idea.

Ten viva mi ineludible afición a los retos
A esa característica esencial que lo hace mío.
y entonces comprende
Solo esta petición con tinte  de ley…

Aléjate  de su ser y su sombra,
No intentes tropezar sigilosamente a su pecho
Y por sobre todas las cosas
Prohíbete  mirar,
Aquellos ojos que se han hecho para amar
A quien por azar, hoy, te exige marcharte.


Taty Torres

miércoles, 22 de enero de 2014

Indudable Tragaluz 

No esperes a que te arranque las palabras de los labios,
A que siga observando desde lejos con la mirada perdida en ti ,
a que mi pasión te desborde y te enseñe a sentir,
No lo esperes.

Continua con los cientos de espejismos que se te presentan
No  pierdas tu perspicacia con el reloj ,
y por sobretodo, deja de  buscarme en el  sendero …

Adelanta tu naturaleza fugaz
Y acomódate en su pecho o en otros miles.
Intenta sentir mi aroma en su piel,
rescata de sus encuentros,  nada casuales
la  perfecta clave para estrechar en sus brazos mi recuerdo. 

Taty Torres

viernes, 27 de diciembre de 2013

A QUIEN CORRESPONDA

Y las noches se presentaron, cada una con alas nuevas.
De a poco, Los minutos trajeron olvido y ella…
ella fue rindiéndose sin saber.

Dejo atrás la seuda idea de ver el día llegar,
Y limitó a su ser la oportunidad de seguir un nuevo sendero.
Sin embargo, no se dio cuenta que toda ella no era la misma,
aquello que se prohibió de sobremanera borrar algún día,
ya  había logrado.

Entendió que el tiempo no pudo oponerse de nuevo,
que los acuerdos se rompieron con cada mirada,
Que lo imaginado se extinguió con cada palabra.
Y que sin buscarlo  aquellos  ojos tan diferentes a los conocidos
Sustituían el silencio por sonrisa
y tal vez por un comienzo distinto...

sábado, 14 de diciembre de 2013

"Juzga mis palabras, déjalas de lado si es tu decisión pero no niegues que mas allá de todo , quien no se atrevió a soñar despierto , fuiste tu "

Taty Torres